



Iniciamos el paseo en la plaza el Palau, frente a lo que era la residencia de los marqueses de Malferit y actualmente es el ayuntamiento de Aielo. No prestamos atención al gran y majestuoso edificio sino justo enfrente, debajo de una farola. Podemos ver el primer elemento decorativo que se ha incorporado nuevo en este proyecto: es un dragón.
El segundo está cerca, en la pared del ayuntamiento viejo. Siempre los encontramos bajo farolas, su lugar predilecto. Los artistas de los “Andragons” son Belén Sala y Robert Bravo, dos vecinos que se pusieron a vivir en el barrio porque, como dicen, se enamoraron de la belleza de sus callejuelas, plazoletas y portales.
A lo largo de la ruta hay nueve dragones de gres y cristal de colores, cocidos a alta temperatura. Robert y Belén explican el significado de su obra: “Cuando el día se acaba, cuando las vecinas y los vecinos han hecho ya las ultimas charlas en la calle de cómo han ido las cosas durante el día, cuando las vecinas han dejado pulcro y precioso el portal del Carmen, cuando las niñas y los niños del barrio apagan las luces de sus habitaciones y los cuentos ya están contados, el barrio se transforma, y las moscas dejan paso a los mosquitos, las luces de las calles se encienden, y los dragones (andragones) aprovechan la noche.
Los dragones saben salir por la noche sin hacer ruido ni molestar a los vecinos cuando descansan, no como otra fauna que nos vista. También mantienen el barrio limpio de molestos mosquitos, sin que nadie tenga que recordarles su trabajo o supervisar si lo han hecho correctamente. Por último los dragones nos obsequian con su compañía y graciosos movimientos…”
A continuación nos vamos hacia algunas calles de Fondo, pero no lo hacemos directamente. Nos dirigimos a la calle Primicias, una calle estrecha y corta donde vive ya poca gente. Mientras caminamos por donde el marqués tenía la bodega, tenemos el campanario de la iglesia enfrente y podemos escuchar las campanas. El rincón conserva la esencia del pasado. Al llegar al final, giramos a la izquierda, no hay otra opción, y después de caminar unos metros por lo que se conoce como la Baraneta, volvemos a girar para iniciar la bajada hacia el río.
Estamos en la calle Virgen del Carmen, el nombre es porque tenemos el Portal del Carmen enfrente, la única puerta de entrada al pueblo que se conserva. Es una perspectiva bonita, la del Arco que, sólo traspasándolo encontramos el lavadero y las huertas al fondo. Posiblemente el Arco o Portal del Agua, como también se le conoce, es una de las imágenes más fotografiadas de Aielo. Siguiendo hacia abajo debemos parar a mitad de calle a la altura de la Travesía del Carmen. Primero miramos la pared de la derecha y junto a la farola, hay otro “andragón”, el tercero de los 9 existentes.
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Plaça Palau, 1
46812 Aielo de Malferit
Valencia
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